Frank Weston Benson nació el 24 de marzo de 1862 en Salem, Massachusetts, en el seno de una familia de arraigada tradición comercial marítima local. Su padre, George West Benson, era un exitoso comerciante de algodón, y su madre, Elisabeth Poole, fomentó desde la infancia su interés por la observación del entorno natural. Su abuelo paterno, el capitán Samuel Benson, había comandado barcos mercantes en rutas hacia Oriente, dejando diarios y registros de viaje que el joven Frank leyó detalladamente durante su niñez. Durante su adolescencia, Benson compaginó sus estudios escolares básicos con largas jornadas de caza de aves acuáticas en las marismas de Salem y en la bahía de Massachusetts, una actividad recreativa que determinó su profundo conocimiento anatómico de la fauna local.
Al cumplir los dieciocho años, en el otoño de 1880, ingresó en la recién fundada School of the Museum of Fine Arts de Boston, convirtiéndose en uno de los primeros estudiantes matriculados formalmente bajo la tutela directa de los profesores Otto Grundmann y Frederic Crowninshield. Durante los tres años que duró esta etapa inicial, entabló una estrecha relación de amistad con sus compañeros de aula Joseph Lindon Smith, Robert Reid y Edmund Charles Tarbell, con quienes formaría un núcleo profesional duradero en los años venideros.
En octubre de 1883, tras completar sus estudios en Boston y recibir un fondo financiero otorgado por su padre, Benson viajó a París para perfeccionar su formación académica. Se inscribió en la prestigiosa Académie Julian, fijando su residencia en un pequeño apartamento de la calle de l'Université, y asistió diariamente a las exigentes clases de dibujo de los maestros academicistas Gustave Boulanger y Jules-Joseph Lefebvre. Durante este periodo parisino, el artista adoptó una rigurosa rutina de dibujo anatómico en el taller. Los meses de verano de 1884 los pasó en la costa de Concarneau, en Bretaña, una activa colonia de artistas donde coincidió con otros pintores norteamericanos. En este lugar comenzó a trabajar al aire libre y conoció a Ellen Perry Peirson, una joven originaria también de Salem que viajaba por Europa con su familia y que más tarde se convertiría en su esposa.
Benson regresó a los Estados Unidos a finales de 1885 debido al agotamiento de sus fondos de estudio. Se estableció inicialmente en Portland, Maine, donde aceptó un puesto formal como profesor de dibujo y pintura en la Portland Society of Art durante el curso académico de 1886, cobrando un estipendio mensual por sus clases nocturnas. Al año siguiente, consolidó su posición profesional al regresar a Salem y abrir su primer estudio propio en la calle Tremont de Boston, alternando su residencia entre ambas localidades vecinas. El 17 de octubre de 1888, Benson contrajo matrimonio con Ellen Perry Peirson en la iglesia del norte de Salem, fijando su primera residencia independiente en la calle Green de esa localidad. En ese mismo año, ejecutó el lienzo titulado Retrato de Ellen Perry Peirson, una de sus primeras obras comerciales importantes que utilizó para promocionar sus servicios como retratista entre las familias adineradas de la región, logrando así sus primeros ingresos autónomos sustanciales.
En septiembre de 1889, tras el fallecimiento repentino del profesor Otto Grundmann, la junta directiva de la School of the Museum of Fine Arts de Boston nombró a Benson director interino del departamento de dibujo y pintura, un cargo docente de gran prestigio que compartió de manera equitativa con su amigo y colega Edmund Tarbell. Esta designación institucional le otorgó un salario fijo anual regular y una estabilidad financiera permanente que transformó de inmediato su organización doméstica. El matrimonio experimentó un rápido crecimiento familiar con el nacimiento de su primera hija, Eleanor, en la primavera de 1890. Dos años más tarde, en 1892, nació su único hijo varón, George, seguido de cerca por su tercera hija, Elisabeth, nacida en 1893, y finalmente Sylvia, nacida en el año 1898.
Para acomodar a su numerosa familia y su creciente volumen de producción pictórica, el pintor trasladó sus herramientas de trabajo y alquiló un estudio mucho más amplio en el edificio St. Botolph de Boston, que funcionaba como un epicentro de las actividades culturales y clubes sociales de la época. Durante toda la década de 1890, Benson equilibró sus obligaciones de enseñanza diaria con una intensa producción de encargos comerciales de retratos privados para familias influyentes de la burguesía de Nueva Inglaterra, cobrando tarifas fijas que oscilaban entre los quinientos y los mil dólares por lienzo. En el año 1896, recibió uno de los encargos públicos más importantes y lucrativos de su carrera adulta: la decoración mural de los pasillos de la nueva sede de la Biblioteca del Congreso en Washington D.C. El contrato oficial estipulaba la realización de dos series completas de paneles alegóricos tituladas Las Cuatro Estaciones y Las Tres Gracias. Benson se trasladó temporalmente a Washington para supervisar personalmente la instalación de estos grandes lienzos maruflados en los techos y paredes del edificio federal entre 1896 y 1897, un hito institucional que expandió notablemente su prestigio a nivel nacional y le reportó sumas de dinero significativas que decidió invertir en bonos del Estado y propiedades inmobiliarias en su natal Salem.
A su regreso a Massachusetts, las crecientes tensiones artísticas y de criterios de exhibición con la conservadora Society of American Artists de Nueva York llegaron a un punto de ruptura definitivo. En diciembre de 1897, Benson se unió formalmente a un grupo disidente de diez pintores, coliderado por Childe Hassam y John Henry Twachtman, que firmaron una carta de renuncia conjunta a dicha sociedad corporativa. Este colectivo autoexcluido pasó a denominarse históricamente The Ten American Painters o simplemente Los Diez. Benson participó muy activamente en la gestión y organización logística de la primera exposición independiente del grupo, celebrada en marzo de 1898 en la Galería Durand-Ruel de Nueva York, un evento que requirió una estrecha coordinación de fondos monetarios privados entre los miembros para sufragar el alquiler de la sala y desafiar el monopolio tradicional de las academias de arte oficiales.
El cambio de siglo introdujo una transformación geográfica fundamental en la rutina estival de la familia Benson. En el verano de 1901, el artista descubrió la isla de North Haven en la bahía de Penobscot, en el estado de Maine, y tomó la decisión de alquilar una antigua propiedad agrícola conocida localmente como Wooster Farm. Esta finca rural, que finalmente compraría en propiedad años más tarde tras acumular suficientes ahorros, se convirtió en el escenario central de su existencia familiar durante los siguientes treinta años, pasando allí de forma ininterrumpida todos los meses desde junio hasta septiembre. En Wooster Farm, Benson utilizó de manera metódica y recurrente a sus hijos y a su esposa como modelos para complejas composiciones de figuras situadas en exteriores luminosos. Ejemplos directos de este esquema de trabajo fueron los retratos de su hija mayor en el lienzo titulado "Eleanor" de 1907, o las escenas de sus tres hijas reunidas en la cima de las colinas de la isla, como la pintura "Sunlight", de 1909. Estas piezas, ejecutadas durante las vacaciones familiares, obtuvieron un éxito de ventas inmediato en las galerías de arte de Boston y Nueva York, permitiendo a Benson elevar considerablemente el precio de mercado de sus obras de caballete y consolidar su fortuna personal.
A nivel institucional, el pintor fue elegido miembro de pleno derecho de la National Academy of Design de Nueva York en el año 1905, tras haber permanecido como miembro asociado desde la década anterior. Su labor docente en la Escuela del Museo de Boston continuó sin interrupciones hasta el año 1912, momento en que se produjo una profunda crisis administrativa interna. La nueva junta directiva del museo intentó subordinar el plan de estudios tradicionales de bellas artes a métodos de diseño industrial y comercial, lo que provocó la dimisión irrevocable y en bloque de Benson y Tarbell en diciembre de ese año. Aunque la salida de la institución educativa redujo sus ingresos fijos mensuales, Benson compensó esta pérdida diversificando de manera radical su producción técnica y comercial. Hacia finales de 1912, comenzó a experimentar formalmente con la producción sistemática de aguafuertes y puntas secas, recuperando su antigua pasión juvenil por la observación de las aves silvestres y las expediciones de caza. En 1914, con el firme propósito de proteger el mercado local de arte de Boston frente a la competencia de las firmas neoyorquinas, cofundó el Guild of Boston Artists y fue elegido por unanimidad como su primer presidente, gestionando directamente la adquisición y reforma de una galería permanente en la calle Newbury donde expuso con regularidad sus nuevos grabados y sus recientes acuarelas de temas deportivos.
Durante toda la década de 1920, la producción de obra gráfica de Benson experimentó un auge comercial e inflacionario sin precedentes en el mercado norteamericano, hasta el punto de que las ediciones limitadas de sus estampas de patos salvajes y paisajes fluviales se agotaban mediante un sistema de suscripción previa antes de pasar por la prensa de tórculo. Este masivo éxito financiero le permitió adquirir una gran residencia histórica de estilo federal construida en la calle Chestnut de Salem, la cual se convirtió en su hogar definitivo y donde instaló un taller de impresión propio equipado con maquinaria avanzada. Sus viajes de ocio y deporte se estructuraron de manera fija a lo largo del año: pasaba los meses de otoño cazando en Cape Cod o en la costa atlántica de Maryland, y las estaciones de invierno y primavera pescando salmón en el río Restigouche en Nuevo Brunswick, Canadá, donde ingresó como miembro de clubes de pesca privados sumamente exclusivos.
En el año 1925, Benson fue nombrado miembro permanente del consejo asesor de la National Gallery of Art en Washington D.C., expandiendo notablemente su influencia directa en las decisiones de adquisición de la política cultural del país. El advenimiento de la Gran Depresión económica a partir de 1929 redujo de forma drástica las ventas de sus óleos de gran formato para salones, pero su estabilidad financiera personal no sufrió alteraciones críticas debido al flujo constante y predecible de ingresos menores pero numerosos por la venta minorista de sus grabados y pequeñas acuarelas de paisajes. Sus hijos ya adultos, especialmente su hijo George, se hicieron cargo de la gestión administrativa de su catálogo de obras y de los asuntos de impuestos federales a medida que Benson avanzaba en edad y delegaba funciones.
En 1943 falleció su esposa Ellen tras haber compartido más de cincuenta años de matrimonio regular. Este suceso sumió al pintor en un periodo prolongado de relativo aislamiento doméstico en su casona de Salem, reduciendo drásticamente sus largos traslados veraniegos a Maine y sus extenuantes viajes de pesca a Canadá. Sus hijas Eleanor y Sylvia asumieron por completo el cuidado diario del artista en la residencia de la calle Chestnut, donde Benson continuó pintando bodegones y naturalezas muertas a pequeña escala utilizando objetos domésticos hasta que su agudeza visual comenzó a deteriorarse de forma irreversible a finales de la década de 1940. Frank Weston Benson falleció en su hogar de Salem el 16 de noviembre de 1951, a los ochenta y nueve años de edad, debido a su vejez. Sus restos mortales fueron sepultados en el cementerio Harmony Grove de Salem tras una ceremonia fúnebre estrictamente familiar y privada, poniendo fin a una de las trayectorias biográficas más documentadas, estables y financieramente exitosas del ámbito artístico norteamericano de su época.